A. Pulgar: “vine al Tuilla porque es como una gran familia”

Nos acercamos hasta El Candín de Tuilla para conocer más de cerca a Adolfo Pulgar, a quien este año le ha tocado comandar el nuevo proyecto deportivo del Club Deportivo Tuilla. Tras quince años en el Universidad de Oviedo, Pulgar afrontó este nuevo reto con un objetivo claro: jugar la liguilla de ascenso a 2ªB.

Adolfo Pulgar, durante su etapa en el Universidad de Oviedo

Adolfo Pulgar, durante su etapa en el Universidad de Oviedo

Adolfo Pulgar nació en Olloniego en 1957. A sus 57 años, el técnico del Club Deportivo Tuilla lleva todo el tiempo dedicado al mundo del fútbol. Primero, como jugador. Pulgar pasó por el Sporting de Gijón, por el Real Oviedo, por el San Martín, por el Masaveu… Tuvo que dejar de jugar a los 29 años debido a una lesión, pero ahí no se terminó su vida futbolística, ya que empezó a entrenar. Primero en las categorías inferiores del Real Oviedo, luego al equipo filial, de ahí al Universidad de Oviedo, done estuvo quince largas temporadas, hasta recalar este año en el Tuilla, un nuevo reto que afronta con ilusión y la máxima profesionalidad, como siempre lo ha hecho.

Adolfo Pulgar: “vine al CD Tuilla por el trato, el entorno. Es una gran familia”

Adolfo Pulgar, durante su presentación con el CD Tuilla

Adolfo Pulgar, durante su presentación con el CD Tuilla

Desde hace varias temporadas se venía rumoreando que al Uni las cosas iban a empezar a irle mal en lo económico. Los recortes podían terminar con el equipo, y esa fue la noticia que saltó a los Medios de Comunicación durante el verano. Fue entonces cuando Adolfo Pulgar decidió abandonar el equipo universitario. “No podía estar en un equipo en el que a los jugadores les cueste dinero jugar. Una beca de 300 euros a un chaval de Laviana, de Gijón, de Pravia… jugadores que había en el Uni, que tienen que entrenar cuatro días a la semana, que tienen que desplazarse al partido el domingo, no les da para nada. No podía ser cómplice de eso. Además, este año se hizo el equipo por internet, un equipo sin experiencia. No quería seguir así“.

Como no podía ser de otra manera, a Pulgar le llamaron de varios sitios. Quiso escuchar todas las ofertas antes de decidirse por una. Y cuando las escuchó todas, se decidió por la del equipo arlequinado: “lo que más me gustó del Tuilla es el ambiente que le rodea, el entorno. Aquí vivirán unas 1200 personas, más o menos, y en el Club somos unos 480 ó 470 socios, y digo “somos” porque yo también soy socio. Hay muy buena relación con todos, ya sean jugadores, directivos o los propios vecinos… Es como una gran familia“. Y es cierto. Basta con ir un domingo al Candín para ver que el ambiente que allí se respira es exactamente eso, como una familia.

Ya en el aspecto deportivo, para el Club Deportivo Tuilla y para Adolfo Pulgar, el objetivo de la temporada está claro: “hay que jugar la liguilla de ascenso a 2ªB. Las últimas temporadas se ha venido haciendo, y este año hay que trabajar para volver a hacerlo“. Para ello, Pulgar ha confeccionado una plantilla con muchas caras nuevas, algunas de las cuales han venido de su ex equipo. Además, ha bajado la media de edad considerablemente, lo cual se nota en una categoría como esta. Y de momento las cosas no van del todo mal. En la actualidad, el Club Deportivo Tuilla marcha en tercera posición, consolidado en las plazas que dan derecho a disputar el Play Off. De momento sólo tres derrotas, frente a diez victorias conseguidas y un empate.

Adolfo Pulgar: “va a ser más fácil que se cansen de mí que yo del fútbol

Adolfo Pulgar, antes de un partido en El Candín

Adolfo Pulgar, antes de un partido en El Candín

Más allá de lo estrictamente deportivo, Adolfo Pulgar es un hombre que vive el fútbol de una manera muy intensa. Dedica su vida a este deporte, y también a su familia. Muchas horas a la semana se las pasa en el campo de fútbol, en la Escuela de Entrenadores, de la que es profesor, y en casa estudiando a sus rivales, las tácticas, los errores…

Es uno de esos profesionales del mundo del fútbol que ama todo aquello que lo envuelve, que disfruta como un enano. Y ese es el secreto para seguir: “si no me gustara el fútbol como me gusta no lo haría así, que no te quepa duda“. Y cuando alguien le pregunta sobre qué habría que pasar para que lo dejara, él lo tiene claro: “que no me quiera nadie. Mientras alguien me quiera, aquí estaré“. Ni siquiera un trasplante de riñón pudo apartarle excesivo tiempo de los banquillos: “a los quince días de estar trasplantado volví a sentarme en el banquillo. Fue ante el Covadonga. Entonces tenía cuarenta y ocho en la barriga. Va a ser más fácil que se cansen de mí que yo del fútbol“. Fue el año pasado, durante su última temporada en el Universidad de Oviedo.

Adolfo Pulgar, en el Requexón como técnico del CD Tuilla

Adolfo Pulgar, en el Requexón como técnico del CD Tuilla

Entre sus mejores recuerdos, muchos. Adolfo Pulgar no es capaz de quedarse con solamente uno. Eso sí, casi todos ligados a su etapa en el universitario. No obstante, su primer recuerdo se remonta a cuando entrenaba al Juvenil del Real Oviedo: “subimos al equipo juvenil hasta Liga Nacional División de Honor. Y el otro estaba en Sub-19, algo que no le gustaba nada a Eugenio Prieto, porque decía que iba a costar mucho dinero“. Los ascensos con el Oviedo B, los campeonatos de España universitarios cosechados con el Uni, ocho nada menos. Pero, sobre todo, Pulgar se queda con lo humano: “me quedo con la gente que vas conociendo. Muchísima gente. Y yo ya soy mayor, con lo que me empieza a tocar ir a bodas. Este año aún me quedan dos, antes de que acabe el año (risas)”.

Ofertas de Segunda y de Segunda B, pero siempre apostando por el fútbol modesto

A Adolfo Pulgar le cayeron en su día diversas ofertas de equipos de Segunda División B e incluso alguna de Segunda. Sin embargo, nunca llegaron a buen puerto. Unas veces porque la oferta no era merecedora de ser aceptada, y en otras porque el acuerdo no se llegó a cerrar, aunque estuvo a punto. Fue el Zamora quien estuvo a punto de fichar al de Olloniego, hace algunos años ya. “Estuve a punto de fichar por el Zamora en Segunda B, cuando el equipo solía meterse en los Play Off para subir a Segunda. Recuerdo que me ofrecieron 14 millones de pesetas por dos temporadas, pero no se llegó a firmar porque no llegamos a un acuerdo en el tema del piso, que yo quería el piso y ellos no accedieron“.

Sin embargo, y entre bromas, Pulgar nos reconoce que tampoco se quería marchar. “Yo tenía el negocio de hostelería. Mi mujer trabajaba aquí, mi familia entera también aquí. Además, me tenía que ir solo. Y con 44 años, para hacerme Spaguetis o cosas de esas, pues no, o la oferta era millonaria o ni se planteaba“.

Un hombre de fútbol que casi no conoce al fútbol de antaño

Adolfo Pulgar, durante un entrenamiento del CD Tuilla

Adolfo Pulgar, durante un entrenamiento del CD Tuilla

Es otra de las cosas que le ha tocado vivir a Adolfo Pulgar. La transformación del mundo del fútbol, que dista mucho del que conoció cuando empezó a jugar. Aunque al respecto, el técnico ha querido hacer autocrítica: “el problema es de los padres, que hemos creado una sociedad excesivamente cómoda. Antes ibas a entrenar, y no importaba si llovía, granizaba o nevaba. Ahora, siempre hay algún chaval en División de Honor Juvenil que falta un par de días al entrenamiento, y eso en mi época era inmpensable. La culpa, de la Sociedad que estamos haciendo entre todos, padres, políticos, etc“.

Siempre pendiente del Real Oviedo

Adolfo Pulgar, en su etapa como jugador del Real Oviedo

Adolfo Pulgar, en su etapa como jugador del Real Oviedo

Y es que, el Real Oviedo es uno de los equipos de sus amores. El otro, evidentemente, el Nalón de Olloniego. La pregunta acerca del equipo de la capital del Principado no podía faltar en una entrevista a Adolfo Pulgar. Y su respuesta no puede ser más clara: “lo más importante de lo que se está viviendo en el Oviedo esta temporada es que sólo se está hablando de fútbol. No importa nada más. Ni quién está de Presidente o Máximo Accionista, ni qué hace o deja de hacer. Sólo se habla de lo que sucede dentro del terreno de juego, y eso es fundamental. Luego los números están ahí, y son importantes, pero lo otro es fundamental. Este año parece que se le puede dar un margen de confianza, porque mientras se hable de fútbol…“, y de eso, Adolfo Pulgar, sabe mucho.