Hockey patines: La afición del Areces se quedó sin premio

Pese a la buena actuación del equipo moscón, los aficionados del Club Patín Areces no pudieron festejar el primer triunfo de los de Grado en casa. El Areces cayó derrotado ante el Club Hockey Lloret por 1 a 2, en un partido en el que los locales quizás merecieron más.

El CP Areces cayó ante el Hoquey Lloret

El CP Areces recibe al Hoquei Lloret en Grado

Esta vez el luminoso no ha sido fiel a lo presenciado sobre el cemento del polideportivo de Grado. El Areces, que despachó un buen partido, no obtuvo recompensa en forma de puntos al término de los cincuenta minutos. Un choque de tú a tú en el que los locales se presentaron ante su afición como un conjunto serio, dispuesto a sumar a través de un buen hockey. Pero el deporte tiene estas cosas y, al final, los puntos volaron con destino a tierras catalanas.

Fue de mucha igualdad. Tal es así, que la primera mitad terminó como había comenzado, es decir, sin goles y con solo cuatro faltas por parte y parte. La segunda mitad habría de ser la que nos trajese algo más significativo. No se veía por ninguna parte sobre la pista la diferencia clasificatoria con que comenzaba el partido.

En el minuto 29, Xavier Sulé rompió el empate a cero, al conseguir adelantar al Lloret, gol que no amilanó al equipo cafetero, que continuó buscando la opción de jugar la bola para construir juego y ocasiones. Pero tras varias oportunidades, quedaba claro que el partido no iba a ser pródigo en tantos. En el minuto 41, Jordi Carbó y Pelayo Aspra verían las únicas cartulinas azules del encuentro, por encararse mutuamente, y habría de esperarse al 47 para ver como el conjunto cafetero lograba hacer gol. Fue de Pelayo Aspra, y de falta directa, la única acción a bola parada del choque. Tras devolver la igualada al marcador, que traía un buen sabor de boca a la animosa y ruidosa afición moscona, la alegría habría de durar poco, puesto que escasos segundos después (estábamos en el minuto 47), Jordi Carbó conseguía que la bola se colase en la meta de Aarón Candanedo con un duro y seco disparo, para poner el definitivo 1-2 con que se saldó el partido.