Ocho finales para Langreo, Sporting B, Lealtad y Marino

Restan ocho jornadas para el final de la Liga Regular en Segunda División B, y suponen ocho auténticas finales para los equipos asturianos inmersos en la lucha por evitar el descenso de categoría. Langreo, Sporting B, Lealtad y Marino de Luanco van a sufrir hasta el final, aunque quienes peor lo tienen son estos últimos.

Foto Oficial del Unión Popular de Langreo

Foto Oficial del Unión Popular de Langreo

Y es que el Marino de Marco Antonio Díaz ha escrito esta mañana otra página en su particular libro del “descenso”. Los luanquinos han caído en casa ante un rival directo, el Sporting de Gijón B, por un gol a dos. Y eso que se adelantaron los locales en el minuto diez del primer acto merced a un gol de Merino. Sin embargo, dos tantos del filial sportinguista en la segunda mitad mandaron al limbo las ilusiones y esperanzas de los marinistas. Meré igualó en el 56 de partido, y Jaime Santos apuntilló a los colistas de la tabla diez minutos después. Tras esta nueva derrota, el Marino de Luanco se queda con 20 puntos, a doce del puesto de promoción, aunque con un partido más que quien lo ocupa, el Celta B, que esta tarde juega ante el Avilés, otro de los implicados en la película del descenso.

El Sporting B, por su parte, suma 33 puntos y se encuentra fuera de los puestos de peligro, aunque los resultados de esta tarde podrían devolverle de nuevo a la cruda realidad.

El Langreo, en peligro

Hace unas semanas las aguas estaban más que calmadas a orillas del Nalón. Nadie presagiaba que el Unión Popular de Langreo fuera a estar metido en problemas en el último tramo de la temporada. Sin embargo. los malos resultados de las últimas jornadas han dejado a los de Raúl González al borde del horrible precipicio.

Los langreanos empataron esta mañana en el Nuevo Ganzábal ante el Somozas, que llegó a adelantarse en el marcador gracias a un gol de Juan Martínez nada más rebasarse la media hora de juego. Empató Nacho Méndez para el Langreo ya en la segunda mitad, cuando se cumplía el minuto 78 de partido. Tras este empate, el conjunto langreano continúa a mitad de tabla, pero ha visto como la diferencia con los de abajo se ha ido reduciendo progresivamente. Ahora mismo son tres los puntos que les separan de los puestos candentes de la clasificación, pero los resultados de esta tarde podría meterles directamente en el pozo.

Lo mejor para el equipo que dirige Raúl González podría estar en el calendario. Es cierto que, de los ocho partidos que restan por jugar a los de Langreo, tres son contra rivales de entidad, de la parte alta de la tabla (Real Oviedo, Guijuelo y UD Logroñés). Pero la buena noticia viene por otro lado. Otros dos de esos encuentros serán contra sendos rivales directos, primero ante el Real Avilés y después ante el Sporting B. Quizás ahí vaya a estar la clave para la salvación de los langreanos.

El Lealtad, otro al que le tocará sufrir

Es cierto que el equipo dirigido por Javi Rozada no merece estar tan abajo. Ni por trabajo, ni por plantilla, ni tan siquiera por lo que se ve en los partidos. Pero no es menos cierto que así es el fútbol. Ayer, ante el Real Oviedo, se pudo ver a un equipo peleón, con idea de jugar, pero sin suerte. Sin duda son factores que influyen en la marcha actual de los maliayos. Todos sabemos lo difícil que es jugar ahí abajo, la enorme presión que hay, y que lo psicológico, en esa situación, es fundamental.

El Club Deportivo Lealtad sigue estancado en la penúltima posición de la tabla. Tiene 30 puntos, por lo que se encuentra a tres puntos de la salvación. Al igual que le sucede al Langreo, los de Javi Rozada han de enfrentarse aún a Sporting B y Real Avilés, dos rivales directos. Lo que pase ante estos dos equipos sin duda marcará el devenir de la competición. La próxima semana se producirá un duelo dramático. En Mareo, el Sporting B recibirá a los de Villaviciosa, y una derrota podría meterles en el pozo, en detrimento de un Lealtad que podría salir de esos puestos de peligro.

Todo lo que pase a partir de ahora será para ser analizado con lupa. Quedan  tan solo ocho jornadas, y todos saben que no se puede fallar. Quien lo haga, es muy probable que acabe perdiendo la categoría.